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El congreso estadounidense está llevando a cabo un acalorado debate sobre la Stop Online Piracy Act (SOPA), una propuesta de ley cuyos principales impulsores dicen que es necesaria para combatir a la gente que delinque en Internet, pero los críticos -y nosotros- creemos que podría crear un gran firewall de los Estados Unidos. Y sí, estas medidas han empezado a causar preocupación en muchas compañías de Internet y grupos dentro de la sociedad civil, con justa razón.

Pero las implicaciones jurisdiccionales es algo a lo que hay que ponerle muchísima atención, porque los EEUU se están dando una libertad increíble, muy muy amplia a la hora de decidir qué partes del Internet están bajo su jurisdicción. Su visión de la manera en que tratarán a muchos sitios e IPs como nacionales hará que millones de sitios que no son estadounidenses caigan en su  legislación. Si EEUU se sentía la policía del mundo tratando de llevar su destino manifiesto primero a todo América y luego al mundo -¿quién les dijo que eran la policía de la democracia?-, ahora esperan extender esto al Internet, un lugar que no debería tener fronteras.

Tomemos un ejemplo. Lo que en EEUU sería llamado un nombre de dominio nacional está definido como «aquel que está registrado o asignado por un registrador de nombres de dominio, agencia de nombres de dominio u otra autoridad de registro de dominios, que esté localizado en un distrito judicial de los Estados Unidos». Y como cualquier dominio .com, .net y .org está controlado por un registro de dominios en EEUU, la ley afecta de manera directa a miles de millones de dominios son importar donde resida la persona que lo posee.

Este es el caso de un país que piensa darse permiso para controlar algo que no le pertenece. Y esto es sólo un ejemplo, algo similar pasa con las IP, las cuales están dadas no por una entidad nacional sino una regional, y en la zona de EEUU también están Canadá y más de 20 países caribeños. Pero por tener sede en Estados Unidos, todos estos países se tendrían que apegar a su legislación americana y a la posible censura que esto significaría.

Además se le quiere conceder poder sobre cualquier sitio, aunque no se tenga jurisdicción sobre él – algo descarado. ¿Cómo sería esto? Obligando a los proveedores de Internet a bloquear el sitio y a los buscadores en el país a no enlazarlo ni mostrarlo en los resultados de búsquedas. Si quieres apelar a esto, primero debes darle consentimiento a los EEUU de juzgarte con su ley y aceptar que tu sitio entra en su jurisdicción.

Y aún hay más, porque este legislación piensa ofrecerle más poder a las embajadas de EEUU en otros países para “proteger la propiedad intelectual” alrededor del mundo y tomando parte activa de la política exterior gringa.

Sí, EEUU quiere apropiarse del Internet y no está en nuestras manos hacer mucho, más que hacernos escuchar aunque sea a distancia. #StopSOPA.

Tomado de: IdentidadGeek

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